Hoy quiero aprovechar este espacio para expresar mi más sincero agradecimiento hacia todas las personas que han confiado en nosotros, poniendo en nuestras manos momentos, problemas tan relevantes en sus vidas. Tanto los letrados como los peritos psicólogos nos convertimos en personas de apoyo fundamental, y con nosotros comparten alegrías y penas.
No es fácil hacer un buen trabajo como psicólogo forense más allá del “corta y pega”. Son muchas las cuestiones que se deben considerar, siempre bajo el marco de la máxima objetividad. Es cierto que los informes periciales psicológicos tienen mucho en común, pero el eje central de los mismos es la idiosincrasia de la persona, el relato de sus vivencias, su problemática, las pruebas que aporta (o las que no puede aportar por diversas circunstancias), y cada informe debe estar fundamentado y argumentado a propósito.
El compromiso y la honestidad han sido siempre nuestro lema principal, con él seguiremos trabajando para ayudar a quienes necesitan nuestro empuje. Hemos pasado buenos y malos momentos con los clientes, risas y llantos, con nosotros han compartido y comparten sus miedos y hemos celebrado victorias. Hemos conocido a grandes personas en el camino. Cada caso fue una experiencia y un aprendizaje mutuo a nivel personal y profesional.
El próximo año 2015 lo iniciaremos con un nuevo proyecto, con nuevo personal, con una nueva marca e imagen, con convenio con la Universidad y con las mismas ganas de luchar, de hacer bien nuestro trabajo y colaborar con la justicia como lo hemos hecho hasta ahora.
¡Felices fiestas a todos los que estuvieron con nosotros, a los que están y a los que vendrán!

